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Capacitación Internacional Latinoamericana de Proyecto Raquel en Cuenca, Ecuador,

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Queridos Hermanos Latinoamericanos:

Invitación a Capacitacion Internacional Latinoamericana de Proyecto Raquel, se llevara a cabo del lunes 25 al jueves 28 de junio, en Cuenca, Ecuador. A los participantes les invitamos a quedarse de paseo en nuestra ciudad el viernes 29 de junio. Cuenca es Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Es muy importante que nos ayuden a incentivar a Obispos, sacerdotes, religiosos (as), seminaristas y laicos con autorización del Obispo de su Diócesis, especialmente a aquellos que ya tiene experiencia en la labor Provida.

Estos son los datos para las inscripciones:

Capacitación Internacional Latinoamericana  de Proyecto Raquel en Cuenca, Ecuador,

Junio del 25 al 28 de 2012

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Teléfono

(593) 7 2847234 ext. 6  (Carmita Campoverde, horas oficina)

(593) 9 4249 820 (Nancy Tosi, Celular)

El costo del evento será de $45, cubre materiales y alimentación

El alojamiento estará a cargo de familias católicas de Cuenca. Estas cubrirán alojamiento, desayuno, cena y movilización.

Les adjunto:

  1. 1. Invitación de Monseñor Luis Gerardo Cabrera, ofm, Arzobispo de cuenca y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
  2. 2. Explicación de este nuevo Ministerio “Proyecto Raquel”, del Secretariado Provida de la Conferencia Episcopal de los Obispos de los Estados Unidos de Norteamérica.
  3. 3. Testimonio de Padre Juan Carlos Chávez, past presidente de REDESSVIDA, Red de Sacerdotes y Seminaristas por la Vida, Proyecto de HLI/VHI, experto en sanación de las secuelas del aborto.


PROYECTO RAQUEL: UN MINISTERIO EN EL CORAZÓN DE LA IGLESIA

En respuesta a la legalización del aborto, en 1975 los Obispos Católicos en los Estados Unidos de Norte América comprometieron "los recursos pastorales de la Iglesia" a "las necesidades específicas de... aquellos que han tenido o han participado en un aborto" (Plan Pastoral para las Actividades Pro-Vida [1975], n. 6). Ellos hicieron hincapié en que "es importante que nos demos cuenta de que la misericordia de Dios está siempre disponible y sin límite, que la vida cristiana puede ser restaurada y renovada a través de los sacramentos"(n.24).

El Proyecto Raquel, el ministerio post-aborto de la Iglesia Católica en los Estados Unidos de Norte América y otros países, es una red de consejeros, incluyendo sacerdotes, consejeros laicos, y otros que brindan atención pastoral a los que sufren después de participar en un aborto. El Proyecto Raquel incluye otros recursos, tales como retiros y grupos de apoyo, pero es principalmente una red de sanación que une a los necesitados de consejería  con los sacramentos.



Para la mayoría de las mujeres, las secuelas del aborto es solo una patología física, sino también de pena y culpa. Estos sentimientos necesitan sanación espiritual y psicológica. Ambos aspectos deben ser abordados en el proceso de curación. El dolor y la culpa son reacciones normales de una mujer que ha perdido a un hijo o hijos. Ella puede experimentar este dolor inmediatamente después de su aborto, o puede no llegar a comprender esto por muchos años, cuando un "incidente desencadenante" de repente la hace consciente de su necesidad de curación. Es entonces cuando y donde la Iglesia tiene que estar preparada para ella. El Proyecto Raquel se encuentra en el corazón de la Iglesia. 


La Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos ha desarrollado nuevos recursos para ayudar a iniciar o fortalecer el ministerio del Proyecto Raquel en las diócesis. Un nuevo manual de capacitación describe las consecuencias del aborto para las mujeres, hombres, abuelos del niño abortado, y otros. En él se describe el papel de los sacerdotes en el asesoramiento, y aborda preguntas acerca de la reconciliación sacramental, incluyendo una sección sobre el derecho canónico. El manual también ofrece consejos sobre la selección de personal y los voluntarios, en la prestación de la formación de los sacerdotes, y ayudar a los pastores a alentar a las mujeres y los hombres a superar su miedo de confesar su aborto, y puedan buscar consejería pastoral.

Testimonio de un sacerdote

REFLEXIONES SOBRE LA IMPLICACIÓN DEL SACERDOTE EN LA SANACIÓN ESPIRITUAL DEL SPA

El Proyecto Raquel como proceso de sanación del SPA es importante para el sacerdote, pues somos ministros de la Reconciliación de los hombres con Dios. El Papa Benedicto nos llamó “apóstoles de la Divina Misericordia”. Y hoy el SPA, es una herida profunda que ha dejado huella no solo en la persona que lo ha realizado, sino en un buen grupo de personas que estuvieron involucrados en este crimen y pecado. Por eso el sacerdote debe conocer estrategias de sanación para sus feligreses, para sus ovejas.


Esta reconciliación y sanación la hace especialmente en el Sacramento de la penitencia o confesión, pero por el carácter traumático psicológico y espiritual que ha dejado un aborto, el sacerdote sabe que si quiere una sanación profunda y que llegue a la persona (s) involucrada (as), debe poner el sacramento dentro de un proceso personal "integral". El hombre no solo es espíritu, sino que tiene dimensiones emotivas y corporales que influyen mucho en la conducta y en una respuesta positiva o negativa a Dios.


El tomar en serio un proceso de sanación frente al SPA, es ir captando con más conciencia el sentido del pecado del aborto. Y por tanto, en sentido positivo, una valoración más cristiana del valor de cada vida humana. Ante una pérdida del sentido del pecado y de este pecado en particular de la conciencia de la gran parte de nuestra gente y a veces de personas de Iglesia, el PR colaboraría a una revalorización de la vida humana en la sociedad.


Un proyecto de sanación profunda de las heridas del aborto hoy es ¡¡¡urgentísimo!!! Por dos razones de peso: 1. Contamos que son miles las personas que sufren este síndrome, pues la cantidad de abortos se han multiplicado incluso en nuestros países donde no es legal el aborto. Qué pasaría si fuese legal. Terrible. Y estas personas son nuestros feligreses. Es un desafío pastoral de primer orden. Impostergable. Y 2. Si queremos reconstruir las familias, célula  básica de la sociedad y de la iglesia (es la Iglesia doméstica), tenemos que reconstruir al matrimonio, al hombre y la mujer. El aborto ha introducido un germen de violencia y corrupción no solo de la mujer sino de toda la familia. Quien conoce algo de las consecuencias que un aborto produce en la mujer y en el hombre, se queda impactado de la herida que constituye en el alma de esta persona. Y el aborto que es la peor violencia a la mujer, engendra violencia. Qué se puede esperar de las familias. El aborto introduce un espiral de violencia muy profunda. Por tanto el sacerdote no puede quedar ajeno a esta realidad.


Como experiencia personal puedo decir que haber dedicado parte de mi tiempo a este ministerio de sanación ha sido para mí como sacerdote de Cristo y de la Iglesia un enriquecimiento en todo sentido. En especial en el espiritual. Un sacerdote que siente este el mal profundo de las personas y por otro lado la gran misericordia de Dios, no queda el mismo. Este camino compartido con estas personas le obliga a uno a tomarse más en serio la santidad personal, la oración más consciente, la pureza de costumbres. Pues, un sacerdote sin espiritualidad profunda, sin compromiso ascético, sin vida de oración no podría afrontar este desafío pastoral. Simplemente no lo haría, no le daría su importancia necesaria. Este ministerio me "OBLIGA" a mostrar el rostro de Dios misericordia; me obliga a orar intensamente por estas personas; a no quedarme impasible e indiferente ante la tragedia del aborto. Me obliga a actuar por la defensa de la vida del bebé y de su madre y por tanto de la salvación del mundo.


Y la experiencia nos dice que, una mujer, un hombre sanados por Dios en su espíritu, especialmente de este pecado y de este trauma, se convierten en defensores de la vida. Es que se dan cuenta de lo que significa el aborto, y éste como pecado de desprecio directo a Dios y a la imagen de Dios que es el niño en el vientre de su madre. Por tanto es una oportunidad para el sacerdote de tener un ejército de personas convencidas de esta Causa de la vida que la han hecho Causa de Dios. Y lo hacen desde un convencimiento más profundo y personal. ¿Acaso no queremos esto los sacerdotes? Creo incluso, que podría devolver la alegría y compromiso sacerdotal a algunos que la pueden estar perdiendo.


Además, la opción de Jesús siempre fueron los pecadores, los pobres, los niños, los desamparados. ¿Quién más desamparado, pobre, indefenso que un bebé en el vientre materno? ¿Quién más desamparada, indefensa (ante los ataques del demonio y del pecado), quién más se siente pecadora que una mujer que ha abortado? Si no hacemos algo para llegar a ellos, para defenderlos, para "buscarlos", para mostrarles el Amor de Dios,  como lo hacía Jesús, estaríamos fuera de su opción.


P. Juan Carlos Chávez

PAST-DIRECTOR REDESSVIDA

VHI/HLI